El 2023 ha sido definido como el “año negro” para el transporte de carga que circula por las diversas carreteras del país y, esto se debe, al incremento en los robos que se dieron durante ese lapso que sumaron 9 mil 181, de los cuales, 7 mil 862 fueron con violencia.
Ricardo Bustamante Medina, presidente de la Asociación Mexicana de Empresas de Seguridad Privada e Industria Satelital (Amesis) dio a conocer que estos hurtos representaron un aumento del 27 por ciento.
Pero una parte de estos hurtos ha sido por la utilización de sistemas llamados “jammer” (bloqueador en español) que son artefactos con grandes avances tecnológicos que inhiben los sistemas de posicionamiento global (GPS) o el sistema de videovigilancia, entre otros.
Al ser utilizados impiden que se permita prevenir situaciones peligrosas en ruta, por lo cual la seguridad tanto del conductor como del transporte se ve en riesgo.
Bustamante Medina revela que los criminales al tener detectado determinado vehículo para atracarlo, se colocan a un costado, de esta forma activan el “jammer”, por lo que se crea una burbuja alrededor de 50 a 100 metros, dependiendo la potencia del artefacto.






