Patrick Mouratoglou convirtió su nombre en leyenda al conquistar 10 títulos de Grand Slam como entrenador de Serena Williams, una de las máximas exponentes del tenis y del deporte en general.
En total, suma más de dos décadas como entrenador de figuras de la talla de Naomi Osaka, Simona Halep, Coco Gauff, Grigor Dimitrov y Stefanos Tsitsipas, además de ser director de un prestigioso sistema de academias con 10 sedes en cuatro continentes.
Pero en 2020 decidió explorar una nueva faceta como creador de una liga que rompiera con las reglas tradiciones, tal como lo está haciendo la Kings League en el futbol. En el caso de su deporte, se llama Ultimate Tennis Showdown (UTS).
En 2025, UTS está entrando a su quinto año de operaciones y lo festejó con su primera sede en Latinoamérica, Guadalajara. El torneo se llevo a cabo en sinergia con GS Sports, promotora con experiencia en organizar eventos en México de WTA (tenis femenil) y LPGA (golf femenil).
En su paso por Guadalajara, El Economista platicó con Patrick Mouratoglou, fundador y director de UTS, sobre las expectativas de expansión de su nueva liga, balance de negocio e importancia de México.
Rentabilidad de negocio
“Creo que hay muchos momentos dentro de la creación de UTS”, empezó Mouratoglou, nacido en Francia pero hijo de un empresario griego con especialidad en energías renovables.






