Brasilia. La Fiscalía brasileña imputó el día de ayer al expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro y a 33 colaboradores suyos por un intento de golpe de Estado en 2022 para impedir la asunción de su sucesor, Luiz Inácio Lula da Silva.
El organismo presentó cargos «contra 34 personas acusadas de incitar y ejecutar actos contrarios a los Tres Poderes y al Estado Democrático de Derecho», dijo en un comunicado.
«La organización tenía como líderes al entonces presidente de la República (Jair Bolsonaro) y su candidato a vicepresidente (Walter Braga Netto)», que también fue imputado, agregó.
Bolsonaro fue acusado principalmente de los delitos de «golpe de estado», «tentativa de abolición violenta del Estado democrático de derecho» y «organización criminal armada», según el mensaje de la Procuraduría General de la República (PGR).
El ente acusador basó su decisión en «manuscritos, archivos digitales, planillas e intercambios de mensajes que revelan el esquema de ruptura del orden democrático».
«Las investigaciones revelaron la operación de ejecución de un golpe» en el que se contemplaba «incluso la muerte del presidente electo de la República (Luiz Inácio Lula da Silva) y su vicepresidente (Geraldo Alckmin), además de un juez» de la corte suprema, detalla la PGR.






